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Afinaciones alternativas: drop D, drop C y open tunings

Cuando afinar diferente no es un error, sino una decisión musical

Por qué los guitarristas cambian la afinación

La afinación estándar EADGBE es el punto de partida de casi todo lo que se toca en guitarra. Pero desde los primeros siglos del instrumento, los músicos descubrieron algo fascinante: cambiar la afinación de una o varias cuerdas abre un territorio completamente distinto. Nuevas posibilidades armónicas, nuevas texturas, nuevas formas de tocar que simplemente no existen en la afinación estándar.

Las afinaciones alternativas no son un truco ni un atajo. Son herramientas con una lógica propia, cada una diseñada —o descubierta— para resolver un problema musical específico o para crear un sonido que de otra forma sería imposible o muy difícil de conseguir. Conocerlas es ampliar el vocabulario del instrumento.

Drop D: la más cercana a la afinación estándar

El drop D es la afinación alternativa más común. El cambio es mínimo: solo se baja un tono la sexta cuerda, de Mi a Re, dando la afinación Re-La-Re-Sol-Si-Mi (D-A-D-G-B-E). Ese único cambio tiene dos consecuencias inmediatas: mayor alcance grave (la sexta cuerda llega dos semitonos más abajo que el Mi estándar) y power chords con un solo dedo (las tres cuerdas más graves forman una quinta justa más octava, lo que permite pisarlas verticalmente con un dedo).

El drop D es tan cercano a la afinación estándar que la mayoría de los patrones de escala y las formas de acorde funcionan igual en las cinco cuerdas superiores. Solo hay que ajustar mentalmente la sexta cuerda. Esta simplicidad lo ha convertido en el favorito del rock desde los años sesenta.

Drop C y otras variantes de drop

El drop C aplica la misma lógica del drop D pero un tono más abajo. Toda la guitarra se baja un tono (de EADGBE a DGCFAD) y la sexta cuerda se baja un tono adicional hasta Do, dando la afinación Do-Sol-Do-Fa-La-Re (C-G-C-F-A-D). El resultado es un sonido considerablemente más grave y oscuro, característico del metal moderno, el metalcore y el djent.

Existen otras variantes: drop B, drop A, y afinaciones con todas las cuerdas bajadas varios tonos. La lógica es siempre la misma: bajar la afinación general para conseguir más graves y bajar la sexta cuerda un tono adicional para mantener los power chords con un solo dedo.

Open tunings: la guitarra como acorde

Los open tunings funcionan de forma completamente diferente: las seis cuerdas al aire producen un acorde completo. Esto tiene consecuencias musicales enormes. Por un lado, hace posible el slide y el bottleneck: deslizar un tubo de vidrio o metal por las cuerdas en cualquier traste produce ese mismo acorde a una altura diferente, base del blues del Delta y del country slide. Por otro, permite acordes de cejilla completa con un solo dedo en cualquier traste.

Las dos open tunings más usadas son el Open G (Re-Sol-Re-Sol-Si-Re), donde las cuerdas al aire forman un acorde de Sol mayor —la afinación de Keith Richards para los riffs de los Rolling Stones y de Robert Johnson para el blues del Delta— y el Open D (Re-La-Re-Fa#-La-Re), donde forman un acorde de Re mayor, muy usada en blues y folk y extensamente explorada por Joni Mitchell.

DADGAD: entre el open tuning y la afinación modal

El DADGAD (Re-La-Re-Sol-La-Re) no es exactamente un open tuning: las cuerdas al aire forman un acorde de Re suspendido, no un acorde mayor completo. Fue desarrollado por el guitarrista británico Davey Graham en los años sesenta tras un viaje a Marruecos, buscando capturar el sonido de la música árabe y celta. El resultado es una afinación con un carácter modal ambiguo y etéreo, favorita del fingerstyle contemporáneo y presente en el trabajo de Pierre Bensusan y Jimmy Page.

Lo que se gana y lo que se pierde

Toda afinación alternativa es un intercambio. En drop D ganas graves y power chords sencillos, pero las formas de acordes en la sexta cuerda cambian. En open tunings ganas posibilidades de slide, voicings abiertos y resonancia natural, pero pierdes la uniformidad de los patrones: lo que funciona en un open tuning no funciona en otro.

Esta es una de las razones por las que muchos guitarristas tienen varias guitarras afinadas de forma diferente: cambiar la afinación en mitad de una actuación es lento y arriesgado, y tener instrumentos dedicados a cada afinación es la solución práctica.

Recursos relacionados

En la plataforma de Guitar Trainer encontrarás ejercicios específicos para familiarizarte con el drop D y las open tunings más comunes, incluyendo patrones de escala adaptados y progresiones típicas de cada afinación.

Lo que viene después

Has visto que la guitarra puede afinarse de formas muy distintas, cada una con su propio universo de posibilidades. Pero todas esas afinaciones —estándar, drop D, open G o DADGAD— comparten algo fundamental: el mástil como sistema de semitonos. En el próximo post exploraremos precisamente eso: cómo funciona el traste como unidad de semitono y cómo esa mecánica simple define toda la lógica del mástil de la guitarra.

Cambié la afinación de mi guitarra y de repente el instrumento me habló en un idioma que no sabía que existía. — Joni Mitchell